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Lo importante es lo que sabes, no lo que haces.
12. Mayo 2010 por admin.
Un par de anecdotas de esas que circulan de correo en correo, estas me han echo gracia. Voy a intentar contarlas a mi manera en lugar de copiar y pegar.
Anécdota del Mecánico y el Médico.
Un famoso cirujano experto en trasplantes de corazón va a un taller a reparar su coche, y mientras se lo arreglan se pone a hablar con el mecánico.
El mecánico le pregunta al cirujano:
- ¿A qué se dedica usted?
- Soy cirujano, mi especialidad son trasplantes de corazón.
A lo que el mecánico responde:
- Bueno, pues hacemos prácticamente lo mismo. Yo estoy desmontando el motor de su coche, es como si fuese el corazón, y voy a desmontar la válvulas y el árbol de leva, lo voy a reparar, lo volveré a montar y el coche volverá a funcionar perfectamente. Más o menos, lo mismo que hace usted. ¿Por qué usted gana tanto dinero en comparación conmigo?
A lo que le responde el cirujano:
- Trata de hacerlo con el motor en marcha.
Anécdota del Tornillo:
Uno de los superodenadores de la CIA estaba roto varios días y nadie descubría el problema. El ordenador vale millones de dolares, y el trabajo que no esta haciendo, no solo pone el peligro la seguridad nacional, sino que además cuestas miles de dolares cada día.
Finalmente, desesperados, llaman a un experto y anciano ingeniero a ver si el puede arreglarlo.
Este hombre, se sentó frente a la pantalla, tecleó unos comandos, asintió y murmuró algo para sí mismo.
Se sacó un pequeño destornillador de bolsillo, apretó un pequeño tornillo que había en la parte de atrás del superordenador. Lo volvió a encender, hizo unas pequeñas comprobaciones, y este funcionaba perfectamente.
El director de la CIA orgulloso del buen trabajo realizado por el experto, le preguntó por su honorarios, a lo que este respondió:
- Son 1000 $.
- ¿1000 $? ¿Por apretar cuatro teclas y un tornillo? Si solo ha tardado un par de minutos. Vale que el odenador cuesta millones, y estabamos perdiendo miles de dolares al día, pero no le voy a pagar 1000 $ si no me manda un factura detallada que justifique tan disparatado precio. - dijo el director de la CIA.
- Muy bien - dijo el ingeniero- mañana por la mañana se la enviaré.
A la mañana siguiente el director de la CIA recibió en su despacho la factura, y tras leerla, pagó sin rechistar al ingeniero.
La factura decía:
Detalle de los servicios prestados:
1.- Apretar un tornillo…………………………..1$
2.- Saber que tornillo apretar……………999$
Total: 1000$
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Einstein y su chofer.
29. Abril 2009 por admin.
Esta anecdota que voy a contaros a continuación la conocí cuando yo mismo estudiaba en el instituto, me la contó uno de mis profesores. Como ya he escrito un posto dedicado a frases célebres de Einstein y alguno dedicado a anecdotas como la de von Newman, he decido ponerosla a vosotros.
Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su teoría de la relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades europeas para dar conferencias. El lugar donde él trabajaba puso a su disposición un auto con su chofer para trasladarse a estas universidades. En todas ellas tuvo gran éxito, es decir que al final de sus presentaciones lo aclamaban con un aplauso atronador. Pero, debido a lo novedoso y difícil del tema, en ningún lugar surgían preguntas.
Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.
Y el chofer le respondió.
“Profesor, le quiero proponer un trato. Yo no entiendo ni una palabra de lo que usted dice en sus conferencias, pero tengo una excelentísima memoria, y recuerdo palabra por palabra de su exposición, incluyendo todas las fórmulas. Además me imagino que usted estará cansado de repetir siempre lo mismo y que nadie le hace preguntas. Por otro lado, a mi, como pobre chofer, jamás nadie me aplaudió, y entonces le propongo que cambiemos nuestros roles, yo doy la conferencia, total nadie hace preguntas, mientras usted descansa y puede meditar sobre otros problemas.”
Hay que tener en cuenta que aquella época, la fotografía no estaba tan estendida como ahora, y el hecho de que Einstein fuera famoso entre la comunidad científica no quiere decir que supieran que aspecto tenia.
El caso es que Einstein le tomó la palabra y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebran la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió el engaño.
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Anecdota de von Neumann
10. Noviembre 2008 por admin.
John von Neumann, que entre otras muchas aportaciones a la ciencia y la tecnología, puede considerarse uno de los padres de la informática y de la arquitectura de computadores, de echo la más utilizada en los ordenadores actuales fué condebida por el.

Bien, pues se cuenta que a John von Neumann le propusieron una vez el siguiente problema:
Dos trenes separados por una distancia de 200 km se mueven el uno hacia el otro a una velocidad de 50 km/h. Una mosca partiendo del frente de uno de ellos vuela hacia el otro a una velocidad de 75 km/h. La mosca al llegar al segundo tren regresa al primero y así continúa su recorrido de uno a otro hasta que ambos trenes chocan. ¿Cuál es la distancia total que ha recorrido la mosca?
Piensalo un poco antes de continuar leyendo.
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